WordCamp Santander 2017

Estoy de vuelta de la WordCamp Santander de este año y tengo la sensación habitual de después de todas las WordCamps: ¡Qué maja es la gente, coñe!

Ha estado llena de contenidos interesantes, cositas que aprender y que anotar, y gente demasiao maja para verla solo unas pocas veces al año.

Comento brevemente los contenidos de los que he podido disfrutar en esta WordCamp:

La organización, como siempre, se lo ha currao mucho: el sitio de por sí es un lujazo pero además todo estaba preparado al detalle, la comida, sobre todo la del domingo, ha sido brutal: ese cocido Montañés, ¡qué lujo! (el pote asturiano de mi abuela no tiene nada que envidiar, ¡cuidao!).

Experiencia de ponente

Este año he vivido la WordCamp Santander también desde la experiencia de ser ponente, por primera vez, y ha sido una vivencia muy guay. Ya solo me queda escribir un libro y tener un perro (eran esas 3 no?).

He oficiado una charleta titulada La Doble UX de WordPress, y ha salido bastante bien.

Preparé la charla durante las dos semanas anteriores a la WordCamp y estuve, sobre todo durante toda la semana anterior, con los nervios de punta. La mañana del sábado en la WordCamp la llevé bien y se me pasó la tensión un poquito pero desde después de comer estuve bastante neura hasta que llegó la hora del juicio final: las 16:45.

Así, comencé la charla un poco titubeante, yo me oía una voz débil con tono tembloroso (cómo al dar explicaciones cuándo te pillan haciéndo el mal destrás del instituto). Sin embargo, pasado un ratito (unos 10 minutos) me encontré ya hablando normal y disfrutando de dar la turra sobre algo que me flipa: El diseño y la UX.

La sensación después de terminar es incomparable. Cómo si hubieras recibido una gran noticia que esperabas desde hace semanas: ¡qué relax y qué buen rollo!

Mil gracias a todos los que me han hecho feedback positivo: ¡Sois unos soles!

Pero la experiencia de ponente no acaba ahí, o mejor dicho, no empieza ahí. Y es que, en la WordCamp Santander, si eres ponente tienes un lujazo extra: la super cena de ponentes y organizadores en el Balneario de la Concha. Que se celebró el viernes noche y me dejó el aparato digestivo dándo palmas, oiga!
Qué rico todo, qué chulo el sitio y qué majo el personal (y los asistentes, claro). ¡Lujazo máximo!

En resumen: un diez para la WordCamp Santander 2017. Enhorabuena a todo el equipo y en especial a Darío por ser tan majo, tan buen anfitrión y por incitarme a dar una ponencia (has creao un monstruo, me ha gustao, así que ¡volveré!).

Este artículo tiene 1 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.